El Headrick de la ENJ

Cheques y Cuentas Corrientes




Ver También: Banco, Cuentas de Ahorros Banco, Depositante FallecidoCapacidad Colecturía Compensación de Créditos Cheques sin Fondo, Delito de Emisión de Derecho Internacional Privado Divorcio, Oposición Embargo, Retentivo u Oposición Sociedades

Contenido

Normativa

Legislación

  • Ley No. 108 de 1980, sobre el Artículo 2, pago de cheques a favor de personas fallecidas[2]

Resolución

Plazo para devolución de Cheques

  • Vigésimo Quinta Resolución de la Junta Monetaria[4]

Jurisprudencia

Abonos a cuenta de cheque


Cualquier pago parcial a cuenta del cheque constituye descargo en cuanto a la suma pagada y el tenedor del cheque puede hacer protestar el cheque por la diferencia.No. 141, Seg., May. 2007, B.J. 1158.

Acción fundada en la causa del cheque


Ver también: Cheques sin fondos, delito de emisión de, Acción en cobro del cheque


Los plazos de protesto y prescripción establecidos por la Ley de Cheques se refieren a las acciones derivadas del cheque y no a cualquier otra acción de naturaleza civil, regida por el derecho común. No. 1, Sal.Reu., Ago. 2010, B.J.1197.

La acción ordinaria del tenedor de un cheque sin la debida provisión de fondos contra el girador o el endosante puede ser ejercida aun en los casos en que haya transcurrido el plazo de presentación del cheque o cuando hayan transcurrido los seis meses establecidos en el artículo 52 de la Ley de Cheques. No. 22, Pr., Dic. 2010, B. J. 1201.

Certificación de cheques


La certificación del cheque produce el efecto de transmitir la propiedad de la provisión a la orden del tenedor y al mismo tiempo produce el descargo del librador. No. 19, Ter., Jun. 2001, B.J. 1087.


Con mención de descargo


Implica descargo por el trabajador, dado con motivo de la terminación del contrato, el cheque en que aparecen en manuscrito las palabras Liquidación, Prestaciones Total, si el trabajador las conocía al momento de la expedición del cheque.No. 2, Ter., Jul. 2009, B.J. 1184.

Daños por Rehusamiento

El depositante dejó RD$500 en efectivo y un balance en cheques que posteriormente fueron devueltos. El banco se negó a pagar todos sus cheques, incluso aquéllos que eran por sumas inferiores a los RD$500 depositados en efectivo, razón por la cual su responsabilidad quedó comprometida. (Artículo 32 Ley de Cheques) La indemnización debe basarse en la devolución de los cheques que debió pagar el banco, no en el rehusamiento de todos.[5]

El error del depositante al indicar el número de su cuenta en su formulario de depósito no exime al banco de verificarlo; en caso de rehusarse a pagar cheques en la creencia de que faltaban fondos, el banco es responsable de daños y perjuicios.[6]

La acción de daños por rehusamiento de cheques es contractual y prescribe a los dos años (Artículo 2273 Código Civil).[7]

La cuantía de daños y perjuicios a que puede ser condenada la entidad bancaria está subordinada a que el librador justifique el perjuicio de una manera clara y precisa. La sentencia recurrida, que se limita a señalar los elementos constitutivos de la falta, sin dar motivos para justificar la cuantía de la indemnización acordada, debe ser casada por falta de motivos y de base legal.[8] [9] [10] [11]

El banco que rehusa pagar un cheque, teniendo provisión y no habiendo oposición, es responsable del perjuicio que resulte al librador por el daño a su crédito. El banco no puede diferir el pago del cheque hasta tanto se comunique con el librador para verificar la emisión del mismo. Tampoco el pago del cheque puede estar sujeto a un aviso previo de parte del librador, aun cuando exista una convención en ese sentido, ya que ésta sería contraria al Artículo 32 de la Ley y nula. Siendo un asunto comercial, no se requiere que la prueba del daño sea hecho por documentos; puede efectuarse por la comparecencia de las partes y un informativo testimonial.[12]

El banco fue condenado al pago de RD$400,000 por haber devuelto un cheque por RD$62,500, habiendo (según pruebas no admitidas por el banco) suficientes fondos en la cuenta. El banco alegó una cláusula en el contrato de apertura de la cuenta, según la cual, en caso de devolución por error, el banco respondía únicamente de los daños y perjuicios real y efectivamente sufridos, sin incluir daños a la reputación ni las angustias del depositante. Pero se probó en este caso un perjuicio real, que consistió en una carta del proveedor a quien se había pagado con el cheque, declarando que cancelaba su crédito al librador. El monto de la condenación, lejos de ser exagerado, como sostenía el banco, resultaba justificado para compensar las pérdidas sufridas y las ganancias dejadas de obtener. El banco no podía exonerarse por completo con la cláusula, porque semejante exclusión privaría a los clientes de toda protección frente a las siempre posibles faltas del banco.[13]

Si bien es cierto que el banco tenía derecho a notificarle al cliente su intención de cierre de cuenta dando un preaviso de 30 días, con lo cual abrió un período de liquidación de la cuenta y que durante ese período (según la corte a qua) el cliente no debió hacer depósitos, pero el banco debió tomar precauciones frente a la posibilidad de nuevos depósitos. Nada impedía que durante el plazo de preaviso (según criterio de la Suprema Corte de Justicia, p. 103), fuera alimentada la cuenta con nuevos depósitos. El banco debió continuar pagando los libramientos regulares mientras existía provisión, ya que el contrato no concluyó sino con el agotamiento del plazo otorgado para su liquidación. Al rehusar el pago de los cheques presentados habiendo provisión de fondos, el banco comprometió su responsabilidad al violar el Artículo 32 de la Ley de Cheques. En cuanto a la condenación, los jueces de fondo tienen un poder soberano para evaluar el monto de los daños y perjuicios debidos en virtud del Artículo 1149 del Código Civil y les basta con enunciar que la suma acordada por ellos constituye la reparación de todos los perjuicios, máxime cuando el demandante solicitó la condenación a RD$12 millones “o a la suma que los jueces estimen justa y suficiente.”[14]


El librador que alega haber sufrido daños por el hecho del banco haber rehusado el pago de un cheque habiendo provisión suficiente, debe probar de manera clara y precisa el monto de los daños experimentados.No. 7, Pr., Feb. 1998, B.J. 1047; No. 7, Pr., Mar. 2006, B. J. 1144; No. 38, Pr., Mar. 2009, B. J. 1180.

La fijación de una indemnización de los daños y perjuicios morales y materiales que resultan de la devolución de cheques constituye un hecho de la soberana apreciación de los jueces del fondo, que escapa a la censura de la Corte de Casación. No. 1, Pr., Dic. 1999, B. J. 1069.             

No se presume el descrédito o el menoscabo de la honra del emisor de un cheque con la suficiente provisión de fondos, por el hecho de que el banco haya rehusado el pago; es necesario establecer que en realidad se produjo el desmérito alegado. No. 6, Pr., Jul. 2008, B. J. 1172.

Difamación: Carta de Cierre de Cuenta

Aunque es verdad que una carta privada, contentivo de términos difamatorios, puede generar una acción en reparación civil, es siempre que se establezca de un modo claro y preciso la intención delictuosa. Falta de base legal a la sentencia que estima difamatoria la carta de un banco, avisando al cliente que se cierra su cuenta por ser inactiva y haberse girado sin fondos.[15] [16]

Las expresiones de la carta, en que se le avisa al cliente que se está cerrando su cuenta en vista de la poca actividad que le da y de los cheques sin fondo que libra, no constituye injuria. Pero el empleo de esos términos sin la debida meditación por parte del funcionario del banco, constituye un hecho imprudente que, sin dar lugar a ninguna pena represiva, en el ámbito civil compromete la responsabilidad del banco. La indemnización, fijada en $15,000 por la Corte que dictó la primera sentencia de apelación, fue reducida a $5,000 por la Corte del primer envío. La sentencia dictada por esta Corte fue casada en lo referente al monto de la reparación, porque el demandante no sufrió daños en su crédito ni reputación, sino que el daño se limitó al ámbito de su propio espíritu como dolor moral personal.[17] [18]

Endosos

El endoso de un cheque transmite al beneficiario del mismo todos los derechos que resultan del cheque, por lo que no es necesario seguir las disposiciones de la cesión de crédito prescritas en los Arts. 1689 y siguientes del C. Civ. No. 3, Pr., Feb. 2011, B. J. 1203.

Estados de cuenta


No es posible atribuir el carácter de libros de comercio al estado de cuenta que remiten usualmente los bancos a sus clientes, en donde se les informa el movimiento de su cuenta corriente y el balance de ésta, en razón de que no reúnen las características requeridas por los artículos 12 y 13 del C. de Com.No. 16, Pr., Jun. 1999, B. J. 1063.

Falsificación de Firmas

La falsificación de un cheque expedido por el Estado, lo es de una “escritura pública” Artículo 147 Código Penal.[19]

El oficial de la Marina que no entrega los cheques librados por él a sus beneficiarios, sino que los cobra para sí, es responsable de malversación.[20] [21]

El banco incurrió en una falta al pagar cheques cuyas firmas eran falsas.[22]


Inoponibilidad de las excepciones al endosatario


Al endosatario no le son oponibles los medios de nulidad o resolución que el librador invoca contra el tenedor original o primer beneficiario. Al adquirir el cheque por vía del endoso, el endosatario obtiene un título autónomo y abierto contra quien lo expidió, a menos que “haya obrado en detrimento del deudor”. No. 45, Seg., Sept. 2004, B.J. 1126.


Ley aplicable a la acción en cobro de cheque


El art. 40 de la Ley 2859 de Cheques, que establece que el tenedor puede ejercer sus recursos por falta de pago en contra de los endosantes, el librador y otros obligados, sólo tiene aplicación para cheques girados y pagaderos en la República Dominicana.No. 16, Seg., Abr. 2009, B.J. 1181.

Limitación de la Responsabilidad del Banco

Debido a una confusión de nombres, al ser embargada la cuenta de Manuel A. Espinal, el banco se negó a pagar cheques expedidos por Manuel A. Espinal Polanco. La semejanza de nombres no exime al banco de responsabilidad, pues debió identificar claramente a la persona contra quien iba dirigido el embargo. La cláusula que exime al banco de pagar daños a la reputación del depositante y sus angustias y sufrimientos es inoperante, no por el hecho de que se trate de un contrato de adhesión, sino porque hubo una evidente ligereza de parte del banco.[23]

El Juez no puede eludir la cláusula de limitación de responsabilidad del banco, en caso de rehusamiento de pago de cheque. Se casa la sentencia por no haber ponderado dicha cláusula.[24]

La Corte a qua no ponderó la cláusula del contrato de cuenta corriente sobre limitación de responsabilidad De haberlo hecho, hubiera podido conducir eventualmente a una solución distinta.[25] [26]

La corte debe ponderar la cláusula de limitación de responsabilidad del contrato de cuenta corriente alegada por el banco, a fin de motivar su fallo. No. 7, Pr., Feb. 1998, B.J. 1047.

La exclusión de responsabilidad impuesta por el banco a sus clientes tiende a privar a éstos de toda protección frente a posibles faltas del mismo, lo que es contrario al orden público y a la paz social. No. 9, Pr., Jul. 1998, B. J. 1052.

Son válidas las cláusulas que descartan o limitan la responsabilidad en los contratos de adhesión, en razón de que ninguna disposición legal prohibe de manera general y expresa la inserción de tales cláusulas en los contratos de adhesión. No. 1, Pr., Dic. 1999, B. J. 1069.

Cuando el banco devuelve varios cheques regularmente emitidos y con la debida provisión de fondos, incurre en un error grosero equivalente al dolo o mala fe. No. 4, Pr., Mar. 2002, B. J. 1096.  


Necesidad de Entrega

Mientras los cheques no hayan sido entregados subsisten las deudas del librador.[27]

Obligación del Banco de Pagar los Cheques

El cheque se libra contra una sucursal del banco el día 16 y se deposita por el beneficiario ese mismo día en otra sucursal. Habiendo provisión ese día, el banco la utiliza para compensar un sobregiro y pagar otros cheques y le permite al librador vaciar su cuenta. El día 18 el banco devuelve el primer cheque por falta de fondos. Aunque el tenedor de un cheque no es dueño de la provisión (Artículo 3 Ley de Cheques), el banco obró en violación a su deber frente a él, pues ya hubo intención de pagar el cheque, ya que ambas sucursales estaban al tanto de los hechos. La presentación del cheque a una sucursal equivale a su presentación a la sucursal en que el librador manejaba su cuenta. Se condenó al banco por los daños y perjuicios que el beneficiario del cheque rehusado sufrió cuando otros cheques librados por él no fueron pagados.[28]

Acción del librador contra el banco por devolución de cheques. Los cheques fueron presentados el día 16 a través de la Cámara de Compensación. El día 17 la cuenta fue embargada y los cheques fueron devueltos. El banco debió pagarlo, porque a la fecha de su presentación la cuenta estaba disponible.[29]

La Corte a qua hizo una correcta apreciación de la responsabilidad del banco librador de un cheque de administración excluido de la Cámara de Compensación por falta de provisión, hecho éste conocido por dicho banco desde su propio sistema de control, así como por las graves y persistentes deficiencias en el cumplimiento de sus obligaciones advertidas por el Contralor del Banco Central.[30]

La Cámara de Compensación interviene cuando se deposita un cheque librado contra el propio banco del girador o contra otro banco diferente, debiendo el beneficiario esperar los días hábiles fijados según los usos bancarios para disponer de los fondos, hasta que se verifique la necesaria provisión el día que el cheque es presentado.[31]

El banco que comunica a un cliente su intención de clausurar la cuenta de cheques que opera con el mismo y le otorga para ello un determinado plazo, debe continuar pagando los libramientos regulares que le sean presentados mientras exista provisión de fondos, aun en el caso de que el cliente cometa la falta de continuar haciendo depósitos a la cuenta, pues su rehusamiento a pagar implicaría la violación del artículo 32 de la Ley de Cheques. No. 13, Pr., Jul. 1998, B.J. 1052.  
           

Postfechado


Un cheque fue expedido para ser pagado once meses después de su creación. Al tratarse de un documento pagadero a la vista, el tenedor puede presentarlo a su pago antes del día indicado como fecha de su creación, o dentro del plazo de dos meses a partir de la fecha de creación indicada, sin importar el momento en que lo haya recibido. Si deja pasar seis meses, pierde los recursos que la Ley de Cheques le otorga y está obligado a iniciar acciones ordinarias para conseguir el pago. No. 5, Seg., Nov. 2011, B.J. 1212.


Valor probatorio    
              

Las fotocopias de cheques, presentadas como prueba de pago, en que sólo aparece el anverso de los cheques, no constituyen prueba alguna del pago alegado, pues no se puede establecer que los mismos fueron cobrados por aquél a quien se oponen.No. 1, Pr., Jun. 1998, BJ. 1051.

Los cheques expedidos por el alegado comprador a favor de su vendedor con motivo de una venta de inmueble, sellados, firmados y cobrados por éste último, constituyen principios de prueba por escrito de la venta. Ligados a las declaraciones del notario participante en la operación de compraventa y al examen de los libros de comercio de las partes, demuestran la existencia de la venta.No. 63, Ter., Dic. 1998, B.J. 1057.
 
No constituye prueba liberatoria del pago la simple presentación de un cheque expedido a favor del trabajador, a menos que se pruebe que éste fue recibido, endosado o cobrado por él. No. 24, Ter., Sept. 2006, B.J. 1150.



Doctrina

  • MARTÍN, Antonio E. Cuenta corriente. En: Revista Jurídica Dominicana, 3(4): 442-446. Santo Domingo: 1 de diciembre del 1941.
  • MARTÍN, Antonio E. Cuenta corriente (Continuación). En: Revista Jurídica Dominicana, 4(1): 492-494. Santo Domingo: marzo del 1942.
  • MARTÍN, Antonio E. Cuenta corriente (Continuación). En: Revista Jurídica Dominicana, 4(2): 535-538. Santo Domingo: junio del 1942.
  • MARTÍN, Antonio E. Cuenta corriente (Continuación). En: Revista Jurídica Dominicana, 4(3): 586-589. Santo Domingo: octubre del 1942.
  • MARTÍN, Antonio E. Cuenta corriente (Continuación). En: Revista Jurídica Dominicana, 4(4): 642-646. Santo Domingo: diciembre del 1942.
  • MARTÍN, Antonio E. Cuenta corriente (Continuación). En: Revista Jurídica Dominicana, 5(1-2): 711-714. Santo Domingo: julio del 1943.
  • Ley de cheque no. 2859 del 30 de abril del 1951. Ley general de banco no. 708 del 14 de abril del 1965
  • RICHIEZ A., Rafael. El cheque en la República Dominicana. Santo Domingo: Alfa & Omega, c. 1978. 245p.
  • REYES M., Rafael L. Que debe hacer un banco para cerrar una cuenta corriente. En: Revista Jurídica Temis, 1(1): 54-55. Santo Domingo: julio-septiembre del 1984.
  • CAMPILLO P., Genaro. El cheque de pago diferido. En: Coloquios Jurídicos, 2(3): 87- 95. Santo Domingo: julio-diciembre del 1987.
  • LUCIANO P., Rafael. El embargo de la cuenta corriente. En: Revista de Derecho Empresarial, 9: 1-3. Santo Domingo: 1 de mayo del 1991.
  • LUCIANO P., Rafael. El embargo de la cuenta corriente II. En: Revista de Derecho Empresarial, 10: 1-3. Santo Domingo: 1 de septiembre del 1991.
  • PELLERANO, Ricardo A. Vías para el cobro y sanciones para la recuperación del cheque pagadero en el extranjero. En: Estudios Jurídicos, 4(2): 213-231. Santo Domingo: mayo-agosto del 1994.
  • El cheque. En: Negotium, 1(1): 2. Santo Domingo: septiembre-octubre del 1994.
  • DEL CASTILLO M., Luis R. De las distintas formas del cheque. En: Estudios Jurídicos, 5(3): 393-409. Santo Domingo: septiembre-diciembre del 1995
  • PIMENTEL, Alejandro. La oposición al pago de los cheques certificados o bancarios. En: Estudios Juridicos, 7(2): 147-153. Santo Domingo: mayo-agosto del 1997.

Referencia

  1. República Dominicana [Leyes] Ley de Cheques No. 2859 de 1951. Publicada en la Gaceta Oficial 7284, reproducida en el “Código Comercio y Leyes Complementarias” (1967), página 259, modificada por:
  2. República Dominicana [Leyes] Ley No. 108 de 1980, sobre el Artículo 2, pago de cheques a favor de personas fallecidas. Publicada en la Gaceta Oficial 9521.18
  3. República Dominicana [Leyes] Ley No. 76-02 del 19 de julio del 2002, que establece el Código Procesal Penal. Publicado en la Gaceta Oficial No.10170
  4. República Dominicana [Resoluciones] Vigésimo Quinta Resolución de la Junta Monetaria. 25 de marzo del 1981
  5. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 751. Año 1589º
  6. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 812. Año 1370º
  7. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 834. Año 911º
  8. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 880. Año 679º
  9. Mencionado en Discurso: Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 890. Año 14º
  10. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1047. Año 112º
  11. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1069. Año 120º
  12. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 994. Año 884º
  13. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1052. Año 72º
  14. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1052. Año 99º
  15. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 722. Año 107º
  16. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 722. Año 116º
  17. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 737. Año 755º
  18. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 737. Año 764º
  19. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 713. Año 576º
  20. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 715. Año 1308º
  21. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 716. Año 1578º
  22. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 866. Año 152º
  23. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 751. Año 1720º
  24. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 913. Año 1848º
  25. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1047. Año 112º
  26. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1069. Año 120º
  27. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 715. Año 1307º
  28. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 732. Año 3194º
  29. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 920. Año 1303º
  30. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1061. Año 105º
  31. Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 1063. Año 295º

Bibliográfica

  • HEADRICK, William C. Compendio Jurídico Dominicano: Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia durante el período 1970-1998 e indice de la legislación vigente en la República Dominicana. 2 ed. Santo Domingo: Editora Taller, 2000. 503p



--Escuela Nacional de la Judicatura/Carmen R. Roa Gerónimo 17:42 20 Sept 2012




Saltar a: navegación, buscar